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Shibari NO es magia, shibari es técnica

El shibari es ciencia. Se basa en el uso y aplicación de herramientas y técnicas con un funcionamiento probado y verificado a lo largo de los años.

Shibari no es magia, las cosas no suceden por casualidad. La ley de la gravedad no es un sentimiento, funciona sobre todos los cuerpos independientemente de si aman o padecen.

Envolver la práctica y enseñanza del shibari de misticismo es un opción personal. Dependerá de las creencias, la ética y la moral de cada uno. Buscar la transcendencia en la vivencia erótica mas allá de lo meramente material no tiene nada de malo. Siempre y cuando dicha "mística" no contradiga los principios de la ciencia. La fuerza necesaria para romper un hueso se mide en newtons, no en oraciones, besos o lágrimas.

Si afrontar así la práctica personal es peligroso, hacerlo en la enseñanza tiene sorna y dolo, no dejando lugar a dudas sobre la intención y posicionamiento de quien predica sus creencias en lugar de transmitir sus conocimientos.

 

Enseñar desde la creencia, la opinión, o la subjetividad es aleccionar, no educar. Es engañar y estafar.

Para quien de buena fe acude a estos vendedores de humo, el menor problema puede ser el económico. Su estabilidad emocional y sus relaciones personales pueden verse seriamente afectadas. Sin olvidar su bienestar físico, que será ninguneado en aras de un pensamiento mas elevado y noble que la carne vil y corrupta.

Afrontar la vivencia del shibari desde la opinión y la creencia nos lleva al fanatismo, a la negación de la diferencia individual, al accidente y al abuso.

Normalmente quienes así operan lo hacen desde el complejo, la mentira y la ocultación. No son capaces de confrontarse a si mismos con la realidad, por lo que adoptan un pensamiento ideológico, elevan la excusa a la categoría de fe y anatemizan a quienes no comulgan con su miedo, fomentando la visión acomplejada de la vivencia individual.

La honestidad con uno mismo y con los demás es clave para librarse de sectas y predicadores. El pensamiento crítico, la confrontación de las ideas y creencias, empezando por uno mismo unido a la deconstrucción del ego y el estudio analítico de nuestra propia naturaleza son herramientas útiles en tiempos de santones y gurús.

Y la ciencia, no olvidemos la ciencia... TODO lo que sucede en una sesión de shibari puede explicarse científicamente y sin demasiada complicación. La física, la química orgánica, las neurociencias o la psicología nos explican los mecanismos que llevan a que sucedan esas cosas y no otras. **La fe sólo nos da un mantra que no por mucho repetir será cierto.