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Shibari Live Show Sr Interior & Maya Homerton

El título de la entrada puede parecer tremendista, pero tiene su razón de ser. A lo largo de este texto detallaré lo que hay detrás de esta afirmación, pero primero expongo el motivo por el que lo escribo.

La foto que ilustra esta entrada es de una performance llevada a cabo hace años, La foto me encanta. Pero hasta ahora me resistía a publicarla.

¿El motivo? ¡Me horroriza el shibari que hacía en aquel momento!!!

Veo las cuerdas enmarañadas, el horror de tk , esos kanukis, la falta de tensión en algunas cuerdas ... Soy crítico con el trabajo de otras personas, pero con mi propio trabajo llego a la crueldad.

Pasado el disgusto, y una vez asumido que eso es el pasado llega el momento del auto análisis. De apreciar cuanto evolucioné en estos últimos años, tanto a nivel técnico como personal.

Una evolución fundamentada en el estudio, en la dedicación. En una etapa temprana de mi recorrido en el shibari me di cuenta de que lo que me estaban enseñando era una basura.

Si, en España durante muchos años contamos con una enseñanza del shibari bastante ramplona. Con el añadido de que al no contar con una buena base de conocimiento no podíamos valorar lo que nos venía de fuera.

Recuerdo perfectamente lo ufanos que estábamos tras cada "taller internacional" que recibíamos. Una porquería. La mayor parte de los "profesores" unos timadores. Enseñaban errores, ocurrencias y tonterías.

Darme cuenta de ello fue clave. Buscar enseñanza de calidad también. Pero sin dedicarle tiempo. Sin tomármelo en serio y sin divertirme por el camino no hubiese sido posible tampoco. No se trata de practicar y estudiar con la cabeza, sino con el corazón, con el alma si es que tienes.

Por eso lo de evolucionar o morir, una referencia al consejo de Morihei Ueshiba

"La vida es crecimiento. Si dejamos de crecer, técnica y espiritualmente, estamos como muertos"

Pero en shibari no somos uno, somos dos personas y asumimos riesgos empleando técnicas que pueden desembocar en lesiones, en muerte física, pero también en una muerte emocional igualmente trágica.

Asumir riesgos o implementar técnicas sin la debida preparación y formación no es una imprudencia ni un accidente, es una conducta abusiva. Por eso añado entre paréntesis "o matar". Por la responsabilidad que nuestras decisiones y actos tienen en otras personas.

Esto en cuanto a la técnica. De mi evolución en el campo de la gestión emocional hablaré en otro texto, que no puede separarse una cosa de otra, pero ya me estoy extendiendo demasiado.