Durante años impartí talleres grupales, tanto en Gijón como en otras localidades a las que me desplazaba a solicitud de grupos locales, pero desde hace años únicamente imparto clases en formato "particular", es decir, una sola pareja de cada vez.

Formación presencial

Las limitaciones de aforo y otras medidas socio sanitarias impuestas para prevenir la difusión del COVID terminaron de decantar lo que ya era una tendencia en mi, no impartir clases presenciales grupales. Tanto por mi forma de enseñar, como por las materias y contenidos que incluyo en mis clases no considero aprovechables las clases en grupo en las que no puedo dedicar el tiempo y la atención que cada alumno requiere.

Sumemos a la ecuación que por temas personales, de salud principalmente, desplazarme a otras comunidades no es una opción. El resultado es que únicamente imparto clases presenciales en el dōjō del Kinky Club en Gijón

Formación online

Una de las cosas buenas que trajo la pandemia fue que me lancé a la formación online. Tengo que reconocer que con anterioridad era un gran detractor de este formato. Y aún a día de hoy le encuentro limitaciones. Hay técnicas que no se pueden enseñar de forma segura online y es muy difícil verificar progreso de los alumnos, con lo que tampoco se puede verificar su progreso o si están tomando cosas de aquí y allá sin comprensión lógica o sentido alguno.

Pero también tiene su ventajas, como el llevar la formación a quienes viven lejos de las escuelas o centros de enseñanza, y ya me hubiese gustado a mi en mis inicios tener acceso a clases directas con atadores japoneses o profesores experimentados.

Así que en 2020 lancé mi propia plataforma de formación en shibari online en español: www.kinkyclub.online

Metodología

Busco que los alumnos sientan el shibari como un proceso vivo, en evolución, que primero entrará en sus vidas para enriquecer sus experiencias y luego a su vez se nutra de lo que le aporten con sus vivencias. Por eso mis clases se centran mas en facilitar esta comprensión y asimilación de conceptos y de la propia naturaleza del alumno antes que en enseñar formas y figuras.

El conocimiento y dominio de la técnica es fundamental, pero no debe descuidarse la faceta humana del shibari, una disciplina que quien acude a mis clases percibirá como una herramienta mas para escrutar su propia naturaleza humana, para explorar su potencial erótico y tener una mejor consciencia de si mismo.