Clases de shibari erótico para parejas

Sekibaku es el nombre que recibe el estilo creado por el atador japonés Yagami Ren. Se trata de un shibari orientado a la satisfacción del deseo erótico combinando en su técnica las artes marciales con la lógica y la neuropsicología.

Sus áreas de estudio son:

  • Técnica de cuerpo
  • Técnica de cuerdas
  • Herramientas de comunicación

Se trata de un estilo abierto a todo el mundo, en el que al principio se estudian los fundamentos técnicos y los conceptos básicos, y a medida que avanza, el estudiante irá desarrollando su propio estilo de shibari kinbaku.

A diferencia de otros estilos de shibari, en sekibaku el foco es la restricción, pero sin centrarse en la cuerda. Complementando el concepto de restricción con el de “amenaza” en lugar de tortura, castigo o dolor.

La presencia física, la energía, la capacidad para tomar el control de la situación, la actitud y la intención, se combinan con el uso del shibari para generar dicha amenaza.

En este sentido, Yagami Ren nos muestra un kinbaku enfocado al desarrollo y la exploración de las fantasías eróticas. Se trata, por lo tanto, de un “shibari” orientado al sexo y al juego.

Concepto de “sekibaku” - Explicado por Yagami Ren

Cuando practicamos el kinbaku como disciplina usamos muy a menudo el término: semenawa para referirnos a la tortura / tormento causada por la cuerda.

“Seme” significa amenaza y “Nawa” significa cuerda. Y entonces es cuestión de amenazar a alguien con una atadura específica, con la cuerda.

Quiero explicar en qué se diferencia mi estilo: obviamente hago semenawa, pero, prefiero considerar que yo lo que hago es “sekibaku”.

Sekibaku significa amenazar con atar pero no solo con la cuerda. La amenaza ha de nacer de mi propia presencia, energía y comportamiento deliciosamente combinado con el uso de la cuerda.

Es un poco diferente de “semenawa_”_, porque no dependo solo de la cuerda, y del hecho de atar, también influye mi propia capacidad para tomar el control de la situación de muchas maneras:

Partiendo de un excelente conocimiento de la anatomía humana combinando artes marciales y shibari (partes sensibles, puntos de presión, puntos vitales, sentir y analizar la temperatura corporal, signos físicos de estrés, límites físicos, analizar de cada particularidad y cada persona de forma individual …)

Conociendo como controlar el tiempo, comprendiendo la duración de la sesión que cada uno puede soportar. Eligiendo el momento y la duración del shibari para cada individuo. Y poder observar pragmáticamente una situación y resolver las cosas tan rápido como sea posible.

Cuidando siempre nuestra herramienta: la cuerda. Verificando cada cuerda y dándoles el tratamiento adecuado. Saber cómo cortar la cuerda en caso de emergencia en lugar de desatar.

Conciencia, comunicación, capacidad de control de los demás y de uno mismo.

Innovar siempre. SEKIBAKU es atar con una intención clara. Conociendo el cuerpo, gestionando las emociones, con plena comprensión de la técnica. Con responsabilidad, con seguridad.

Fuerte no siempre es lo obvio. Fuerte no siempre significa apretado. Fuerte no siempre proviene de la cuerda en sí. Nuestra intención debe ser fuerte.

“Psicología sobre semenawa estilo Yagami. Estudio de las amenazas pervertidas”.